Mis dos países


Estados Unidos de América es el país donde vivo, el que me adoptó y me acogió como una hija más, le señalan miles de defectos, nadie es perfecto, pero lo cierto es que si vives en este país tienes muchas oportunidades que posiblemente no tendrías en otros lugares del mundo.

Puedes ser un recién llegado, tener dos trabajos o hasta tres, pero si logras con todo tu esfuerzo, reunir un dinero y poner un negocito, quizás puedas empezar a crecer y tener una vida más aholgada. Lo importante es que existe la libre empresa, nadie te niega la oportunidad de mejorar económicamente para tener un mejor futuro para tí y tu famila.

Por algo aquí vienen personas de todas las nacionalidades, de Latinoamérica, de Europa, de Asia, de Africa. Todos vienen buscando una oportunidad, algunos la alcanzan, otros no, porque hay muchos factores involucrados, suerte, esfuerzo, empeño, porque estamos hablando de oportunidades, no de milagros. Es como el cuento de Dios y los tres barquitos, El te puede mandar todos los barcos que quiera, pero tú tienes que tomar la iniciativa y subirte al barco, porque si no, te ahogas.

En fin, que si "los americanos" piensan que viven en el mejor país del mundo, y eso los hace prepotentes y todo lo demás, al menos tienen razones para pensar así, ya que siendo una nación relativamente joven (en relación a Europa, que le lleva varios siglos de civilización) han logrado un desarrollo muy superior al viejo continente.

En el otro lado de la balanza esta Cuba, el país donde nací, que alguna vez fue un maravilloso país, la Perla de las Antillas, el Edén del Caribe, se dice que llegó a ser el país más próspero de Latinoaméroca, pero el destino se ensañó con él y le ha tocado vivir medio siglo de sufrimientos, bajo un gobernante que se ha enseñoreado de la isla y se cree dueño de todo cuanto existe en ese territorio.

Fidel se cree un ser supremo y le ha hecho creer a todos sus súbditos que es Dios, y algunos lo ensalzan como el todopoderoso, ¿y qué ha hecho su Excelencia Fidel Castro?

Tomó en sus manos un país que era una joyita y lo tansformó en cenizas; prometió hacer una revolución y lo que logró fue una involución; dijo que acabaría con la corrupción y la prostitución y lo que hizo fue convertir la isla en un prostíbulo a donde acuden los clientes del mundo entero, buscando sexo barato; la educación es gratis, pero los profesionales cuelgan su título en un marquito y prefieren dedicarse al turismo y a la prostitución porque si ejercen sus profesiones, se mueren de hambre; la medicina es gratis, pero los hospitales son focos de infección, donde si entras por una gripe, puedes salir lleno de bacterias y hasta encontrar la muerte, o sea, que en los gratuitos hospitales cubanos, puede ser peor el remedio que la enfermedad.

Se ha pasado medio siglo prometiendo a sus súbditos que "hay que sacrificarnos para un mejor futuro" y varias generaciones de cubanos han perdido su vida entera en el intento, sin ver los frutos prometidos, que ni ellos, ni sus hijos, ni aún sus nietos verán, porque el país cada día se hunde más, bajo la égida de un sistema que ha probado ser totalmente ineficiente.

Y lo más triste es que todos hemos sido conejillos de indias de un macabro experimento cuyo resultado es la destrucción total del país.

Amo a mi Patria y espero verla un día emerger de las cenizas como el Ave Fénix, para que futuras generaciones puedan vivir su vida a plenitud, sin que nadie dirija sus destinos. Pero mientras eso llega, agradezco a este gran país por haberme adoptado y permitirme vivir en libertad.

Miriam De La Vega
Junio 6, 2009

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