Apocalipsis Juanes


Han pasado varios días desde que comenzó a rodar la noticia de que Juanes daría un concierto en Cuba, y con ella se inició la irreconciliable controversia, donde cada uno cree tener la verdad y nadie quiere aceptar las razones del adversario.

No puedo negar que en un inicio la idea de Juanes me pareció descabellada y sentí una fuerte inclinación a rechazarla, ¿razones? las mismas que ya todos conocen. ¿Por qué Juanes quiere y puede ir a cantar a Cuba, mientras que a muchos músicos cubanos que residen en el extranjero, se les niega esa posibilidad?, músicos como Willy Chirino, Gloria Estefan y hasta la desaparecida Celia Cruz, que no pudo realizar su sueño de volver a cantar en su amada Patria.

También me pareció inapropiado el nombre "Concierto por la Paz", porque Cuba no es un país que esté precisamente en guerra, así que no le veo el sentido a que alguien vaya allí a pedir paz. Si fuéramos a nombrar el concierto de una manera que exprese lo que Cuba necesita, el nombre ideal sería "Concierto por la Libertad", algo que realmente necesitan tanto los presos políticos, como los millones de habitantes del país, que están encerrados en una cárcel gigante, donde no se les permite expresarse, ni crear, ni entrar y salir libremente del país, ni desarrollarse como individuos. En fin, que el pueblo de Cuba padece la más total y absoluta carencia de libertades, y esta carencia mutila la vida de cada uno de sus ciudadanos.

Hay un par de elementos más que han estado tropezando en mi mente, por el matiz político que le confieren al evento. Uno es el lugar donde se efectuará el concierto, la Plaza de la Revolución, un símbolo innegable de la revolución cubana, y el otro, la participación de personajes tan ligados al régimen, como son Silvio Rodríguez y Amaury Pérez Vidal.

No puedo negar que todos estos elementos me molestaban y me impedían hacer un análisis objetivo de la situación, pero debo admitir que con el transcurso de los días, mi opinión ha ido sufriendo una extraña e inesperada metamorfosis.

En medio de este enfrentamiento entre los dos extremos opuestos del exilio cubano, se han realizado actos como el que protagonizó un grupo de miembros de la organización Vigilia Mambisa, que armados con mandarrias, destruyeron discos de Juanes, y también hechos tan lamentables como las amenazas de muerte que ha recibido el cantante.

Este escenario apocalíptico me ha llevado a ver las cosas de otra manera. Estas manifestaciones de odio e intransigencia presentan ante el mundo una imagen muy negativa de nuestro exilio y le restan credibilidad, ya que estamos utilizando el mismo modus operandi del régimen castrista. Nada más parecido a un acto de repudio que un ataque a golpe de mandarrias contra los discos de Juanes.

Llegados a este punto, es hora de preguntarse, ¿fue para eso que salimos de Cuba? ¿para seguir el ejemplo del tiranosaurio del Caribe, implementando en el exilio los métodos que aprendimos de la inquisición castrista? Yo no sé ustedes, pero yo salí de Cuba para vivir en democracia y en libertad y es por eso que me opongo rotundamente a bailar en la Comparsa de la Mandarria.

Hay una frase de Benito Juárez, que debería ser un decreto para los amantes de la paz y la libertad, "el respeto al derecho ajeno es la paz". Puede que no nos guste la idea de ese concierto, quizás preferiríamos que nunca se realizara, o tal vez que se hiciera de otra manera, bajo otro nombre, con otros invitados o en otro lugar, pero ante todo debemos respetar el soberano derecho de Juanes, como hombre libre, a hacer lo que él considere correcto. Démosle un voto de confianza a este joven cantante y quién sabe si nos da una sorpresa y ese evento lleva algo más que música al pueblo cubano.

Les invito a abrir la mente y ponerse por un momento en los zapatos del cubano de a pie, para cualquiera de nosotros, un concierto más o menos no hace mucha diferencia, pero estoy segura de que a nuestros compatriotas que llevan tanto tiempo prisioneros en esa isla olvidada en medio del Caribe, sin ningún contacto con el mundo que vibra más allá de sus fronteras, les hará bien respirar un poco del aire fresco que les llegará impregnado en las canciones de Juanes. Olvidemos nuestros odios, rencores y egoísmos, aunque sea por una vez y dejemos que ellos tengan la oportunidad de disfrutar una experiencia diferente.


Miriam De La Vega
Agosto 21, 2009

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