Romeo, Julieta y los ratones.


Ahora hay quienes la han emprendido con la bloguera Yoani Sánchez, porque se le ocurrió escribir sobre un encuentro que tuvo con una actriz norteamericana y para ello utiliza un símil con la historia de Romeo y Julieta. En su post, la bloguera expresa que toda la propaganda antiamericanista que el régimen cubano se ha empeñado en inculcarle a las nuevas generaciones ha sido inútil, pues así como los enamorados de la obra de Shakespeare se negaron a heredar el odio entre sus dos familias, la juventud cubana también se niega a heredar el odio que los Castros tienen contra Norteamérica, pues ese es un odio visceral del gobierno, no de los jóvenes.

Hay un sector de nuestro exilio que acostumbra a exigir e imponer sus ideas y criterios a los demás, y este mismo modus operandi lo aplican tanto al resto de los exiliados, como a la oposición interna, quieren manejarle las ideas y acciones a los demás, como si ellos fueran los únicos seres pensantes del universo. Estoy de parte de la libertad y la democracia, y por ahí va mi lucha, cada cual tiene derecho a tener su propia opinión y defenderla y los demás tienen el deber de respetarle ese derecho.

Pienso que si continuamos dirigiendo desde aquí, al mejor estilo castrista, lo que deben pensar los que están allá y la forma exacta en que deben decir o escribir lo que piensan, puede ser que algún día la dictadura castro-comunista sea derrocada, pero aunque eso sucediera, solamente veremos una dictadura de izquierda sustituyendo a una de derecha y ese no es el objetivo, un régimen dictatorial jamás es aceptable, no importa hacia qué lado de la balanza política se incline.

Considero que tratando de aplastar a aquellos que de cualquier manera disienten, se oponen, critican, protestan o denuncian al sistema dentro de la isla, no vamos a lograr derrocar a la dictadura, más bien, por el contrario, con esa actitud lo que estamos es haciéndole el juego a la misma, ya que estamos sembrando la inquina y la división, que es lo que buscan los dictadores.

Es harto conocido que la inteligencia cubana se vale de muchas artimañas para sacar del juego a todos aquellos que pueden representar un peligro potencial. Uno de sus recursos más antiguos consiste en infiltrar a sus elementos dentro del exilio para desestabilizarlo, lograr la desunión y tratar de desprestigiar y desvalorizar a los opositores internos. Yo cada vez me convenzo más de que esos agentes desestabilizadores están entre nosotros, así que les recomiendo que tengan mucho ojo que de cualquier malla sale un ratón y los ratones de la seguridad cubana están que hacen olas.

Es mi opinión.


Miriam De La Vega
Enero 21, 2011


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