Intercambio de ideas entre las dos orillas.


Hace algunos días nuestro amigo Justo Paz, publicó un artículo en su muro de Facebook, que dió pie a un interesante intercambio de ideas, en el cual participaron y vertieron sus opiniones, cubanos de ambas orillas.

Esto es algo muy poco común en las redes sociales, pocas veces se genera un debate sano e inteligente entre cubanos del exilio y cubanos de la isla, por el contrario, siempre que ambos grupos coinciden en algún muro, el encuentro termina invariablemente en insultos, ofensas y enemistades. Un encuentro semejante es un raro fenómeno, que solamente lo he encontrado en el muro de Justo Paz y quiero felicitarlo por eso, a él y a todos los que colaboraron en ese intercambio de opiniones.

El artículo en cuestión lleva el controversial título de Unirnos para levantar el bloqueo injusto y criminal impuesto sobre el pueblo cubano, título que logró que algunos lo desaprobaran a priori, sin siquiera tomarse el trabajo de leerlo y la emprendieran a insultos contra Justo, aunque sé que él no presta atención a estas nimiedades, solamente lo menciono por lo caricaturesco de la situación.

Los que no reparamos en el título, sino en el contenido, pudimos enterarnos de que en dicho artículo, Justo enumera algunas soluciones para terminar con el brutal bloqueo que sufre el pueblo cubano y al final concluye que el verdadero bloqueo ha sido impuesto por los hermanos Castro, destruyendo el progreso económico, político y social del país, llevándolo al fondo del precipicio y causando además la terrible separación de la familia cubana.

Leyendo los comentarios de los participantes en ese debate, encontré algunos muy válidos, muchos de ellos expresados por parte de cubanos muy inteligentes y de mente abierta que viven en la isla y llegué a la conclusión de que resulta mucho más efectivo entablar debates respetuosos y captar la atención de nuestros hermanos de la isla, que enfrentarnos y enemistarnos con ellos.

No logramos nada convirtiendo Facebook en un campo de batalla y tampoco hacemos nada si lo utilizamos solamente para interactuar entre exiliados, lo cual suele ser una labor completamente árida.

Debemos tener muy claro que los del lado de allá son compatriotas que por una u otra razón continúan viviendo en la tierra donde todos nacimos. El hecho de vivir en la isla no los convierte necesariamente en nuestros enemigos, entre ellos hay muchos que están ávidos de información, a los que vale la pena llegar, y si queremos que nos escuchen, debemos permitir que ellos también se expresen en nuestros muros y escuchar lo que ellos tengan que decir.

Es mi opinión.



Miriam De La Vega
Julio 13, 2011

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