PERDIDA



Tus lágrimas corren mejilla abajo sin freno, nada las detiene, es difícil hallar una motivación, algo que te ayude a levantar el ánimo, una luz que ilumine las tinieblas.

Ya no encuentras sonrisas, ni miradas cómplices, ni abrazos necesarios, se perdió todo aquello que te daba energía, se terminó la química, se ensombreció el camino, se extinguió la magia, se apagó la lámpara que hacía brillar tus días y te sientes perdida.

De repente comprendes que has perdido el sentido de tu vida, no encuentras tu razón, nadie te busca, nadie te necesita. Una sensación de soledad recorre tu espalda. Eres un ser patético.

Eso te pasa por crear falsas expectativas, por creerte importante para alguien, por construir un mundo de fantasías que sólo estaba en tu mente.

¿Y ahora qué vas a hacer con tanto amor acumulado? ¿Tirarlo a la basura?

Sería una herejía desperdiciar tu amor cuando puede haber alguien que lo necesite con urgencia, un niño abandonado, un perrito perdido y sobre todo TU.
 
 
Miriam De La Vega
Mayo 18, 2012

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