Corazón Enamorado (Por Miriam De La Vega)

Te amo demasiado para dejarte ir, es tan grande mi amor que salto por encima de mi orgullo y vengo a ofrecerte mi corazón enamorado para que hagas con él lo que tú quieras.

Puedes guardarlo debajo de tu almohada para que ilumine tu sueño, como ilumina la lámpara del minero su regreso a la luz.

Puedes ponerlo sobre la mesita de noche para verlo a diario, o si lo prefieres, puedes esconderlo en aquella gaveta que nunca abres por temor a revivir su contenido.

Puedes guardarlo en la casita de los trastes en el patio, donde reúnes los recuerdos inservibles y sueños malogrados, o en el cuarto de los objetos perdidos y nunca encontrados, donde habitan incluso aquellos que no quieres reencontrar; también puedes dejarlo en el armario de los deseos reprimidos y los secretos nunca confesados o en el balcón para que se moje con las lluvias y se curta con el sol. O quizás te apetezca guardarlo en el cofre con las joyas valiosas.

Puedes usarlo como quieras, puede servirte de brújula, camino, abrazo, laberinto, manta, luz, estrella, souvenir, árbol, abrigo, hoguera, talismán o confidente.

Pero piénsalo bien, porque si lo prefieres, también puedes colgarlo en cualquier parte de tu pecho y palpitar con él.


 

Miriam De La Vega
Enero 13, 2013

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