Dios proteja al Buen Pastor.

Desde el momento en que apareció en el balcón y pidió la bendición del pueblo, con ese hermoso gesto de humildad sin precedentes, el Papa Francisco se ganó el corazón de muchos, seamos feligreses o no, todos hemos podido ver en él a un hombre espiritual, realmente apegado a la fe y a las enseñanzas de Dios, con una personalidad transparente, que aboga por los pobres como lo hizo Jesus y que muestra un total desinterés por el poder, el lujo, las riquezas y el glamour que han caracterizado a la Iglesia Católica a través de los tiempos.

En mi caso y en el de muchas personas que conozco, surgió una simpatía instantánea con este hombre sencillo y de gran corazón, simpatía que va creciendo y convirtiéndose en admiración según escuchamos las historias que sobre él que cuentan todos aquellos que se han relacionado con él a través de su vida, su familia, vecinos, feligreses de su iglesia y todos los que lo conocieron a través de su larga carrera al servicio de su fe, desde que era un simple sacerdote hasta que más tarde ejerció como obispo, luego arzobispo y finalmente cardenal.

También los cardenales que compartieron con él durante los días en que se desarrolló el cónclave han contado anécdotas recientes que confirman su carisma, su sentido del humor, su humildad, su espiritualidad y su fe. Definitivamente creo que esta vez los participantes en el cónclave hicieron un buen trabajo y eligieron a un verdadero hombre de Dios para guiar a su iglesia por el buen camino.

Hemos visto que sin perder tiempo, ni regodearse en saborear las mieles del éxito, ya ha comenzado a dar pasos positivos, aplicando medidas severas a aquellos que encubrieron a pederastas o que de alguna manera han estado vinculados a casos de esa índole. También ha declarado públicamente que quiere hacer "una Iglesia pobre para los pobres".

Pero su humildad, su concepto de lo que debe ser la iglesia y su manera de actuar y de pensar, podrían ponerlo en una posición delicada. Esta idea me está dando vueltas en la cabeza desde hace varios días, y es que un Papado de austeridad como el que propone el Papa Francisco, no sería del agrado de muchos y no sería visto con buenos ojos por aquellos cuyos intereses peligrarían;  unido a esto, por su modo de ser tan sencillo, él hace rechazo hasta a la posibilidad de tener un servicio de seguridad que lo acompañe en todo momento, por lo que alguna mente malévola pudiera aprovecharse de eso para hacerle daño y quitarlo del medio.

Es por eso que yo, a pesar de no ser católica practicante, pido a Dios que ampare a este humilde pastor de todo mal que pudiera sobrevenirle y lo proteja para que le sea permitido cumplir esa hermosa misión de rescatar al rebaño perdido y conducirlo por la senda del bien.
Dios bendiga al Papa Francisco y le dé larga vida!

Miriam De La Vega
Marzo 16, 2013

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