Filosofando sobre la felicidad


Después de haber vivido varias décadas, he llegado a la conclusión de que la felicidad no está en el mundo exterior, sino en nosotros mismos. Logramos alcanzarla cuando alcanzamos una comunión con nuestro verdadero ser, nuestro ser espiritual y se manifiesta como una sensación de paz que nos inunda internamente, elevándonos a un estado de beatitud plena.

Por eso no podemos ir por la vida culpando a los demás de nuestra infelicidad, porque ser feliz sólo depende de nosotros mismos, es una actitud ante la vida y una elección muy personal.

Eso sí, no es recomendable construir nuestra felicidad arruinando la vida de otros, porque terminará derrumbándose, como se hunde un castillo que se edifica sobre un pantano.



Miriam De La Vega
Julio 5, 2013

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