Un día de mierda


Te levantas pensando que vas a tener un día maravilloso, lleno de bendiciones, aspiras una bocanada de aire puro, llenas tus pulmones de oxígeno revitalizador, sales al mundo, miras a tu alrededor y descubres lo bello de cada objeto, disfrutas a plenitud del amanecer, no importa si está soleado o lluvioso, es un día más que Dios te ha regalado y tú te preparas mentalmente para recibirlo como lo que es, un regalo, porque la Ley de la Atracción dice que todo está en tu mente.

Pero resulta que también desde pequeño has escuchado aquello de que "una cosa piensa el borracho y otra el cantinero". Así que cuando estás más ebrio de positividad y has alcanzado un elevado por ciento de felicidad en venas, te tropiezas con uno de esos "cantineros" que van por el mundo arruinándolo todo, esa especie que abunda en cualquier entorno, individuos que no están en control de su vida, que no saben manejar sus emociones, que tienen demasiada frustración acumulada y que para colmo nunca se han leído El Secreto, por tanto, no conocen nada de La ley de Atracción.

Entonces sucede que a pesar de todos tus esfuerzos mentales y de la energía que has empleado en tu ritual habitual de preparación de un buen día, el estado de animo de ese "cantinero" comienza a oscurecer el ambiente y su pensamiento se convierte en una nube negra, cargada de energía negativa que te envuelve y termina transformando lo que iba a ser un día pleno de felicidad, en un puñetero día de mierda.


Miriam De La Vega
Julio 2, 2013

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