Su primer beso




Aquella noche de su primer beso

la luna iluminaba el horizonte

los astros, la libélula, el sinsonte

presenciaron el estelar suceso.


Ella juró que aquel amor travieso

que hacía cabalgar sus ilusiones

cual potro desbocado de pasiones

haría florecer mil embelesos.


Pero en penas de amor nadie es ileso

y lejos de lograr sus predicciones

aprendió del amor, tristes lecciones

y tuvo que pagar por sus excesos.


Hoy que su mente viaja en retroceso

cambiaría gustosa su futuro

por retornar a aquel pasado puro

y al momento crucial del primer beso.



© Miriam De La Vega
Noviembre 21, 2013


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