Todos somos hijos de Dios





Acabo de leer esta pregunta: ¿Por qué Dios aborrece a los homosexuales?  y no pude evitar escribir una respuesta. Aquí  les va:

Dios es todo amor, por lo tanto el aborrecimiento, así como el odio no se pueden relacionar con El, sino con las fuerzas del mal.
Dios no aborrece a ninguno de sus hijos, porque todos son especiales ante sus ojos, quien aborrece a los homosexuales y a muchos otros seres por ser diferentes, es la sociedad.
Dios nos dijo "Amáos los unos a los otros", no excluyó a los que de alguna manera son, piensan o sienten diferente, no especificó que no debíamos amar a los que tienen diferente raza, religión, ideas políticas o preferencia sexual.
Por eso creo que aquellos que aborrecen a los homosexuales no están siguiendo al pie de la letra las enseñanzas del Maestro. El no nos enseñó a aborrecer, ni a odiar, ni a discriminar, ni a excluir, todo eso lo inventaron los hombres guiados por las fuerzas del mal.
Es de esa manera que poco a poco, sin que apenas lo hayamos notado, el mal se ha instalado en nuetro mundo y ha ido tomando fuerza, es así como su poder ha llegado a liderear naciones, a enfrentar hombres contra hombres, países contra países, religiones contra religiones, aplicando la máxima de “Divide y vencerás“.
Es por eso que me atrevo a decir que si queremos salvar este planeta de la ruina y la destrucción total hacia donde se dirige, debemos comenzar por ver a nuestros semejantes como hermanos, sin importar nuestras diferencias, sólo teniendo en cuenta lo que nos úne como género humano y tener presente que todos somos hijos de Dios.



Miriam De La Vega
Junio 5, 2014

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