El tesoro de la vista


Desde hace varios días he tenido serios problemas con mis ojos, o más bien, desde hace varios meses. Y hoy mi debilidad visual se hizo notar más que nunca, para recordarme que soy legally blind, o sea, legalmente ciega, lo que quiere decir que puedo hacer una vida normal gracias a que existen los lentes de contacto, si me hubiera tocado nacer en una época anterior a la invención de esa maravilla, tendría que haber usado un bastón y un perro. 

Imagino lo que sucedería si algún día, no pudiera seguir usando mis lentes,  no podría leer, ni trabajar, ni ver a mis nietas, ni compartir en Facebook, ni ver televisión, ni contemplar las puestas de sol. Sería muy triste tener que vivir con ese impedimento.

Recuerdo la primera vez que me puse unos lentes de contacto, tenía 10 años y para mí fue como descubrir el  mundo, ese día vi por primera vez las hojas de los árboles, las flores y me maravillé cuando miré al cielo y descubrí cómo lucían realmente la luna y las estrellas, saltaba de felicidad porque ahora podía ver todo lo que me rodeaba como nunca antes lo había visto.

Recuerdo haber visto lágrimas de emoción en los ojos de mi madre, porque en ese momento cayó en la cuenta de cuán severa había sido  mi falta de visión hasta ese momento y  de que al regalarme aquella cajita aparentemente insignificante que contenía los lentes, me había dado el regalo más valioso que podría haber recibido en la vida, el tesoro de la vista.


Miriam De La Vega

Julio 7, 2015

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